8M: repensar la historia y el presente

Cada 8 de marzo se conmemora el feminicidio de las 129 obreras que en 1908 fueron incineradas dentro de la fábrica durante una huelga. Las trabajadoras reclamaban jornadas laborales de 10 horas (el horario que el patrón imponía superaba esa carga), igual salario por igual trabajo y tiempo para amamantar. Hoy, la fecha reviste de un alto valor simbólico y de lucha: en estos días las actividades y acciones organizadas giran en torno a combatir las violencias contra las mujeres, violencias que operan en el micro-machismo y en el machismo extremo, reinantes en la sociedad. La lucha: igualdad laboral, igualdad de roles, discusión de la maternidad, basta de feminicidios y violaciones. Mujeres en movimiento en contra de las fórmulas del patriarcado que ya no funcionan más para el mundo en el que vivimos.

La obrerita repasa

su blusa gastada y se prepara para salir temprano Mary duerme poco y nerviosa en la nocturna soledad de su cuarto alquilado piensa en esos viejitos sus padres que la esperan a través de una carta piensa en sus compañeras que sufren y trabajan que trabajan y esperan y en ese muchachito que en el puesto de diarios la saluda embobado mañana es un gran día 8 de marzo ocuparán la fábrica con miedo y con firmeza por un justo salario por algunas cositas a cargo del patrón y unos minutos más para su magro almuerzo derechos de mujeres a quienes interesan pero ella y todas ven porque es justo el reclamo esperan conseguir la victoria ese día sin saber de la trampa de muerte y de vileza. Y pasarán los años serán muchas las muertes pero habrá otras Marys explotadas como ella que luchen otra vez con el mismo miedo y la misma firmeza y cuando por fin triunfen la vengarán a ella y a todas las muchachas que en ese día horrible no alcanzaron la puerta ni lo poco que entonces exigían con la rabia de quien no se doblega.

Cristina Nieto


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